Responsabilidad social en el diseño

Introducción

En la cultura clásica, la intención y objetivo de una empresa era ocuparse de temas competitivos y búsqueda para robustecer su economía, lo que supuso un abandono ético de cada persona que compone la sociedad y también, un deterioro de todo tipo de recursos generados por la sintropía “empresa-medio-persona”. Debido al acceso creciente a la información, nuevas políticas gubernamentales, estatales y de organizaciones mundialmente reconocidas, se ha generado un cambio en la forma de pensar en las cabezas de estas organizaciones. Consecuentemente, se ha redefinido la empresa como responsable de otros puntos vinculados a su deber social para generar una creciente gama de beneficios. Esto implicará mejora de competitividad que difiere de la “competitividad clásica”, concentrando esfuerzos en optimizar el prestigio de la empresa en temas legales, marketing, éxito del producto y servicio que provea. También es fundamental la importancia del “recurso humano” para empoderar a las personas en su trabajo y afianzar la lealtad con éste.

El fin es la subsistencia y engrandecimiento de la empresa, para ello es importante la integración plena y voluntaria de estos conceptos y su correcta aplicación práctica.

La responsabilidad social, implica lograr la participación de la empresa en la comunidad con el fin de impulsar activamente el desarrollo de nuestro país, a través de la generación de soluciones sociales innovadoras para la construcción que mejoren la calidad de vida de las familias y de cada uno de los colaboradores dentro y fuera de la empresa. Este concepto surge en el año 1999 y tiene por objetivos, fomentar un entorno socialmente sustentable dentro de la empresa, lograr que los miembros de las empresas se auto-gestionen, implementar programas viables y autosuficientes para asegurar permanencia en el tiempo y comunicar y difundir para promover la responsabilidad y la cohesión social.

Desarrollo

Podemos identificar como los pilares de la responsabilidad social, la visión de un desarrollo sostenible y responsable guía cada una de las actividades cotidianas, derivando en políticas y prácticas que hacen coincidente la estrategia de la empresa con responsabilidad social. En ese sentido, los pilares que guían la actividad, como la ética, la calidad de vida en la empresa, la vinculación con la comunidad y el medio ambiente.  Parte importante de la Responsabilidad social en la vinculación con la comunidad en una empresa con compromiso y responsabilidad social se da a través de la actuación ante las necesidades de nuestro medio ambiente y nuestras comunidades, asimismo, la mejor manera de apoyar el desarrollo de las comunidades es a través de proyectos autosustentables que ayuden a que los miembros de una comunidad salgan adelante por sí mismos, la generación de programas innovadores para el desarrollo de la comunidad es un punto de suma importancia para una estabilidad social responsable, siempre y cuando tenga un compromiso profundo con el desarrollo sustentable y creación de una cultura global de conciencia ambiental, una de estas son las premisas básicas que sustentan cada uno de los programas son la generación de alianzas y relaciones de confianza, es SUMAR; Procurar la generación de alianzas con asociaciones civiles, líderes comunitarios y dependencias de gobierno, también inculcar la cultura del buen vecino, trabajando en equipo mediante consejos vecinales para convertir las expectativas sociales en parte de nuestras prioridades y así mejorar las condiciones de vida de las comunidades a las que pertenecemos. La Comunicación; Mejorar los canales de comunicación con nuestros vecinos, lograr beneficios para la empresa, como que se nos reconozca como una empresa abierta a la comunidad, mediante un plan de acción que incluye visitas a la unidad de negocio, boletín Mensual, participación de eventos.

Para complementar y ayudar a la realización de la responsabilidad sociales crearon distintas herramientas como lo son los códigos de ética, las auditorías e informes de responsabilidad social, etc. Estas con la misión de cubrir el más mínimo detalle dentro de las e empresas.

El código de ética es un documento compuesto por una serie de normas, reglamentos y valores que han sido establecidos para regular los comportamientos y actitudes de las personas que forman parte de un mismo contexto, bien sea con respecto a una profesión, organización o empresa.

El código de ética se apoya en la deontología, una rama de la ética desde la cual se estudian los deberes que rigen una actividad profesional.

Es importante recordar que la ética se refiere al carácter, y que es una rama de la filosofía que estudia la moral y los comportamientos de las personas, cuyo objetivo es determinar aquellas actitudes que son consideras como buenas o malas en la sociedad.

Por su parte, los códigos son un conjunto de normas y leyes, de tipo obligatorio y vinculado al derecho, implementados para regular diversas actitudes humanas.

En este sentido, el código de ética es formulado con la finalidad de crear un marco normativo que controle las acciones de las personas o conductas organizacionales, así como establecer los valores que deben ser respetados y considerados por todos los profesionales de un área de trabajo o por los integrantes de una organización o empresa.

Cabe mencionar que el cumplimiento del código de ética es obligatorio y puede conllevar a ciertas sanciones, aunque no implica castigos legales.

Por tanto, se trata de un código que ayuda a promover y generar comportamientos positivos que beneficien a una organización o empresa. Es una forma de reducir los conflictos y de proteger la reputación de todo un equipo de trabajo.

Por otra parte, una auditoría en responsabilidad social es un proceso estratégico y formal que ayuda a las empresas a medir su desempeño frente a los objetivos sociales que ha establecido para sí misma, y cómo su toma de decisiones, su misión, sus principios rectores y su conducta de negocios se alinean con ello.

En este proceso un auditor analiza de manera crítica, sistemática y con detenimiento las acciones de la empresa y los documentos en los que ha registrado sus metas y resultados con el fin de determinar si todo ello está funcionando adecuadamente.

Aunque el proceso puede ser realizado por un auditor interno, se recomienda siempre contar con un consultor externo a fin de reducir al mínimo los sesgos potenciales. Igual que sucede en una auditoría financiera, un auditor externo puede aportar mayor credibilidad al proceso y evaluación; lo que es esencial si la compañía pretende adoptar un compromiso profundo con la transparencia.

Además de brindar un informe detallado sobre el desempeño de una organización, una auditoría también puede ser útil para analizar el ambiente externo y determinar las vulnerabilidades y riesgos de la compañía. Esto con el fin de poner en marcha nuevas iniciativas que contribuyan a prevenir consecuencias derivadas del impacto ambiental y social de la organización.

Muchas de las empresas que buscan diferenciarse de sus pares parten de una auditoría para ayudarles a crear nuevas acciones de marketing, alianzas con organizaciones de la sociedad civil e incluso lanzamientos de nuevos productos.

Conclusión

La aplicación de estos principios y los contenidos básicos determina los asuntos y los indicadores sobre los que se ha de informar. Asimismo, se incluyen los principios de equilibrio, comparabilidad, precisión, periodicidad, fiabilidad y calidad.

En términos generales, las alternativas para la elaboración del balance Social de la empresa, permiten medir de una u otra forma el cumplimiento de la empresa de su responsabilidad con su entorno, no solo ambiental, sino con los demás grupos de interés, siendo en algunos casos de manera voluntaria.

La realidad mundial ha causado que el concepto de responsabilidad social empresarial vaya mucho más allá del simple cumplimiento de la ley, donaciones filantrópicas o cuidado del medio ambiente. El concepto actual representa un reto para las organizaciones, las cuales deberán velar por su cumplimiento, no por razones de estrategia de posicionamiento en el mercado, sino como responsabilidad para con los interesados y la sociedad, la cual demanda un mayor compromiso para su legitimación desde el punto de vista ético. A pesar de esta necesidad de la organización por legitimarse, existen perspectivas diferenciadas respecto hasta dónde debe llegar la responsabilidad de la empresa, sólo con la oferta de bienes y prestación de servicios o participar activamente en la solución de los problemas sociales.

El balance social representa una herramienta que permite medir y auditar el cumplimiento de la responsabilidad social de la empresa. Los usuarios de la información aportada por este balance son los clientes internos y externos de la organización. Su elaboración no debería responder a la necesidad de mostrar a la sociedad cifras cualitativas y cuantitativas de cumplimiento como una estrategia de marketing, sino para conocer la situación de la empresa con relación a sus responsabilidades y buscar la manera de alcanzar sus metas sociales.

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